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RELACIONES DIPLOMÁTICAS
I - CONCEPTOS FUNDAMENTALES La Federación Unida de Planetas (UFP) define básicamente las relaciones diplomáticas como los vínculos formales que unen a dos Estados, extendiéndose dicho concepto de Estado a la denominación de Raza, Planeta, Imperio o cualesquiera que contenga intrínsecamente dicho concepto. La UFP reglamenta el reconocimiento de Estado como un acto libre. Teniendo en cuenta que un reconocimiento prematuro puede considerarse un acto de intervención. Por lo cual prohíbe reconocer o tratar como Estado a una entidad establecida mediante la amenaza o el uso de la fuerza por un Estado en contra de otro. El Consejo de Seguridad de la Federación puede ordenar a todos los Estados Aliados que la componen no reconocer a una determinada entidad como Estado.
No todos los Estados mantienen relaciones diplomáticas. Dichas relaciones se establecen previo consentimiento de ambas partes. La existencia de relaciones no implica la necesidad de acreditar misiones permanentes (residentes), recurriéndose en numerosas ocasiones a las misiones concurrentes (no residentes). El Derecho de una Misión o Legación consiste en que la UFP tiene el derecho de enviar diplomáticos a otros Estados y acreditarlos ante ellos. Recíprocamente, tiene que recibir en su territorio los diplomáticos que el otro Estado quiera acreditar; entendiéndose por territorio cualquier Planeta, Nave o Base que pertenezca a la UFP.
II - LA MISIÓN DIPLOMÁTICA Se entiende por Misión Diplomática una representación de la UFP ante otro Estado con el fin de mantener relaciones amistosas. Funciones: a) Representar a la UFP ante el Estado receptor. b) Proteger en el Estado receptor los intereses de la UFP, dentro de los límites permitidos. c) Negociar con el Gobierno receptor. d) Obtener información por todos los medios lícitos de las condiciones y de la evolución de los acontecimientos en el Estado receptor e informar sobre ello a la UFP. e) Fomentar las relaciones amistosas y desarrollar relaciones económicas, culturales, científicas entre la UFP y el Estado receptor.
Las funciones de una Misión Diplomática deben desarrollarse en un marco muy preciso de: a) Respeto por el Estado receptor, por sus normas legales y reglamentos, no interviniendo en asuntos internos y buscando permanentemente canales de entendimiento y cooperación. b) A su vez, el Estado receptor debe otorgar todas las facilidades previstas en el marco del mutuo entendimiento.
Las funciones de mayor trascendencia en una Misión Diplomática son: - Representación La Misión tiene la función de representar en su plenitud a la UFP frente a otro Estado. Dicha representación recae en el Mando Militar de más alta graduación presente en dicha Misión, aún cuando no se encuentre presente en el marco de la negociación, habiendo delegado en el correspondiente oficial del Departamento Diplomático.
- Negociación. Por negociación diplomática se entiende, generalmente, el arte de aproximar posturas con miras a alcanzar algún acuerdo. Más concretamente, se trata de la búsqueda, mediante medios pacíficos, de soluciones honorables, mutuamente aceptables y ojalá definitivos, de los problemas que se suscitan en la relacion entre la UFP y otro Estado.
Para iniciar una negociación es menester el cumplimiento previo de dos condiciones indispensables: que exista materia negociable y la presencia de interlocutores válidos. Por lo general se añade un tercer requesito: la voluntad real de negociar. No obstante, en la práctica, a veces estas dos últimas condiciones pueden obviarse. Existen casos de falta de voluntad de negociación al inicio, que gracias al ritmo mismo adquirido por ella o a la intervención de factores externos, la parte reticente se ha visto en la obligacion de proseguir la negociación iniciada, llegandose al final a soluciones tan inesperadas como satisfactorias. Una Misión Diplomática está permanentemente negociando, aunque muchas veces no lo parezca. Incluso, cuando concede ciertos privilegios normalmente lo hace para tener elementos para pedir otros. No existe una ténica general para las negociaciones diplomáticas, pudiéndose realizarse a todos los niveles. Pero es preciso mantener una posición de equilibrio razonable, pues pueden estar en juego los más altos intereses de la UFP y de sus resultados puede depender el mantenimiento de la paz o el inicio de las hostilidades.
La negociación puede depender de factores diversos: del contexto político en el que se desarrolla, de la existencia de relaciones amistosas, normales o bien marcadas por la mutua desconfianza. Tampoco debe descartarse que el objetivo real de la otra parte sea ganar tiempo para mejorar su situación negociadora o que sólo la anime la voluntad de agudizar el problema. Puede desarrollarse de forma discreta o formal. Puede efectuarse primero mediante contactos personales privados para transformarse finalmente en una negociación oficial.
Es aconsejable escoger a tiempo la oportunidad para iniciarlas, intuir cuándo la otra parte está dispuesta o se ve obligada por las circunstancias. Pero en la práctica no es fácil escoger siempre el mejor momento. Este puede ser impuesto por el ambiente que le rodea o, incluso, por el peligro inminente de un conflicto armado.
III - ACTITUD DEL NEGOCIADOR
Una vez que se ha convenido iniciar una negociación, el encargado de ella debe prepararse minuciosamente. Nada ha de escapar a su perspicacia. Es su deber adentrarse en los aspectos ténicos del problema, pero también conocer a ciencia cierta cuáles son los objetivos perseguidos y pensar los caminos más adecuados para llegar hasta ellos. Tratará de conocer, o por lo menos intuir, los objetivos reales de la parte contraria e informarse con la mayor exactitud posible sobre la personalidad y psicología de los representantes del otro Estado. Deberá tener un conocimiento claro de las normas de la UFP y de cuanto se espera de su labor, teniendo siempre el apoyo y la confianza de sus superiores. La simple demostración de indecisión puede acarrear intransigencias o peticiones exageradas de la parte adversaria. Es desaconsejable igualmente dar la impresión de tener menor potencial que la otra parte, aún cuando esto sea verdad. Se sugiere que el esquema de trabajo del negociador sea el siguiente: a) Trabajar primero las coincidencias y dejar para lo último las discrepancias. b) Buscar alcanzar acuerdos que repartan las ventajas equitativamente. c) No apurar una negociación. d) Ser sincero, razonable y conciliador. e) Mostrar consistencia en los principios pero flexibilidad en las tácticas. f) Evitar la ruptura de las conversaciones, ya que siempre es difícil reanudarlas. g) Las negociaciones deben ser manejadas con reservas. Siempre es bueno no aparecer triunfalista al concluir una.
IV - EL PERSONAL DE LA MISIÓN
Los principales integrantes de una misión son:
a) Jefe de Misión Se entiende por Jefe de Misión a la autoridad de mayor graduación al mando. Por ejemplo, en una nave correspondería al Capitán o en su ausencia al Primer Oficial.
b) Personal Diplomático Se entiende por Personal Diplomático al Jefe de Diplomacia y su/s asistente/s. Estos actuarán siempre bajo las reglamentaciones de la UFP y la autoridad del Jefe de Misión. Cuando lo considere oportuno el Jefe de Diplomacia podrá delegar en cualquiera de sus asistentes, que pasará a ostentar el cargo provisional de Jefe de Diplomacia, con sus mismas atribuciones.
c) Personal de Seguridad Se entiende por Personal de Seguridad a los oficiales de dicho departamento asignados al Personal Diplomático. Estos actuarán siempre bajo las órdenes del Jefe de Diplomacia, salvo en el caso de que el Jefe de Misión lo desacredite.
d) Personal Especial Se entiende por Personal Especial a las fuerza armadas de intervención especial (marines). Estos actuarán en casos de extrema gravedad y peligro para la Misión Diplomática, protegiendo en todo momento al personal diplomático y salvaguardando la vida de todo el personal de la UFP. Actuarán bajo las órdenes del Jefe de Diplomacia cuando esté presente y no haya sido desacretidado por el Jefe de Misión; y en su defecto actuarán acorde con las premisas e instrucciones recibidas en un principio y bajo su oficial al mando.
El Personal Diplomático permanecerá en el ejercicio de sus funciones hasta que:
a) La UFP o el Jefe de Misión informe al Estado receptor que se pone término a dichas funciones.
b) El Estado receptor declare a dicho Personal Diplomático, non grato. En este caso, se deberán justificar las razones para dicha declaración y ser admitidas por la UFP o el Jefe de Misión.
c) Se produzca una ruptura de relaciones o una declaración de guerra. En ambos casos, el Estado receptor deberá facilitar y garantizar la salida de todo el Personal de la Misión de su territorio, lo antes posible, poniendo a su disposición, incluso, los medios de transporte necesarios.
V - PROTOCOLO
Se considera Protocolo a las reglas y ceremoniales diplomáticos establecidos por decreto o por costumbre. El Protocolo en una Misión Diplomático se clasifica en los siguientes apartados:
a) Cortesía. Es la demostración o acto para manifestar la atención y el respeto al interlocutor. Es una característica fundamental de la acción diplomática y exige que cada elemento tenga en todo tipo de situaciones la ubicación y el tratamiento que le corresponda. Un interlocutor puede renunciar a ciertos tratamientos honoríficos vinculados exclusivamente a su persona en aras de un diálogo distendido, pero nunca en los que atañen directamente a la representación de un Estado.
b) Ceremonial. Es el conjunto de las formalidades para los actos públicos y solemnes. Se ocupa de facilitar la comunicación entre todos los asistentes y de que se tenga acceso al ámbito personal en el marco del acercamiento mutuo. Actualmente, la UFP exige, cuando actúa como Estado receptor, un Ceremonial dinámico y sencillo, a tono con las exigencias de tiempo y acercamiento en el desenvolvimiento de las deliberaciones.
VI - INMUNIDAD Y PRIVILEGIOS
a) Todo el Personal de una Misión se considera inmune donde quiera que se halle. Debiendo respetar pero no acatar los dictámenes, leyes y costumbres del Estado Receptor. Tan sólo están sujetos a las Órdenes Generales de la UFP. Igualmente la documentación de los miembros de la UFP se considera secreta e inviolable.
b) El Estado receptor deberá comprometerse a proteger la libre comunicación entre todos los integrantes de la Misión y a dar facilidades para el desempeño de las mismas.
c) Los integrantes de la Misión Diplomática no podrán ser objeto de ningún registro, requisa, detención, o acto que vaya en contra de sus deseos. Si se tuviera cualquier objeción, debe ser puesto en conocimiento del Jefe de la Misión que adoptará las medidas oportunas. La ignorancia de esta premisa podría ser considerada una acción hostil y sus consecuencias, impredecibles.
Desde el mismo momento en que se penetre en el territorio del Estado receptor, la Misión Diplomática gozará de todas las inmunidades y privilegios adecuados, hasta el momento de abandonar el mismo.
VII - OBLIGACIONES
El Personal de una Misión Diplomática tiene las siguientes Obligaciones:
a) Respetar las leyes y reglamentos del Estado receptor y no inmiscuirse en los asuntos internos del mismo, salvo en circunstancias extraordinarias, por orden del Jefe de la Misión y con el fin de salvaguardar las vidas de los miembros de la UFP.
b) No utilizar la fuerza en ninguna de sus formas, salvo en el mismo caso excepcional señalado en el párrafo anterior.
c) No utilizar las prerrogativas diplomáticas para incumplir las normas locales ni para obtener beneficios lucrativos personales.
VII - ASILO DIPLOMÁTICO
Los principales fundamentos del Asilo Diplomático son:
a) La UFP tiene derecho a conceder asilo a quien considere necesario en base a sus propias estimaciones y a las de los Mandos de las distintas Flotas Estelares.
b) No es lícito conceder asilo a quienes se encuentren inculpados o procesados ante los tribunales competentes de un determinado Estado. No obstante, la UFP se reserva el derecho de calificar la naturaleza del delito o de los motivos de su persecución y actuar así en consecuencia.
c) El asilo será concedido por el tiempo que la UFP estime oportuno.
d) La UFP tomará en consideración las informaciones que ofrezca el Estado del que proceda el asilado para formarse sus criterios.
e) El gobierno del Estado del que proceda el asilado debe otorgar salvoconducto y garantías para la salida y seguridad del mismo, siempre que esté oficialmente reconocido por la UFP o sus representantes.
VIII - PREPARACIÓN DEL DIPLOMÁTICO
Un buen diplomático debe contar con unos sólidos conocimientos de los siguientes aspectos:
a) Órdenes Generales de la UFP.
b) Regulaciones más importantes de la UFP para el desempeño de su cargo.
c) Historia de las actuaciones de la UFP en materia de Tratados.
d) Organización Administrativa de la UFP : Bases, Colonias y Planetas aliados
e) Sistemas y Sectores de la Galaxia.
f) Planetas conocidos: Situación y Civilizaciones.
g) Sociedades conocidas: Cultura, Usos y Costumbres.
h) Organizaciones conocidas no integradas en la UFP.
i) Personalidades conocidas en funciones: Cargos relevantes.
j) Historia de las Batallas y Conflictos de la UFP.
IX - REGLAMENTACIÓN FUNDAMENTAL
Todo lo desarrollado en el tema de Relaciones Diplomáticas, se fundamenta en la siguiente reglamentación:
Cualquier Tratado, Resolución, Disposición u Orden que contravenga las Órdenes Generales de la UFP y que no esté aprobado por el Mando Supremo de la Misión, será considerado nulo e inaceptable, pudiendo ser considerado motivo de delito y consiguientemente juzgado por el Consejo General de la UFP
Especial agradecimiento al Teniente Jr. Calloway, asistente de departamento de diplomacia.
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